|
These have been remarkable years. When I
look back on our experiences since we entered Atlanta
penitentiary in 1918 I am more than ever convinced that Jehovah
God is with us. Sentenced to twenty years, with animosity
against us so strong we could not obtain bail during appeal;
expecting to end our days in prison; seeing the organization we
had helped to build violently throttled to death — then, within
one year's tine, released and completely cleared of all stigma
flowing to us from our conviction, with the strength of our
early planting shown in the immediate restoration of vigorous
activity — to me, this is a miracle of Jehovah, evidence that
the planting was not man's but God's, revived by him to grow
even more, with his spirit bringing the increase.
|
Estos han sido años memorables. Cuando
miro atrás a lo que hemos vivido desde que ingresamos en la
penitenciaría de Atlanta en 1918, me convenzo más que nunca de
que Jehová Dios está con nosotros. Ser sentenciados a veinte
años, con tanta oposición contra nosotros que ni siquiera nos
concedieron salir bajo fianza; esperar pasar el resto de
nuestros días en prisión; ver la organización que habíamos
ayudado a construir herida mortalmente… y en el plazo de un año,
ser puestos en libertad, completamente absueltos de todo el
oprobio de nuestro encarcelamiento, con la fuerza de nuestra
siembra inicial demostrada por la restauración inmediata y
vigorosa a la actividad… Para mí, esto es un milagro de Jehová,
la prueba tangible de que fue él, y no el hombre, quien plantó,
revividos por él para crecer aún más, con su espíritu alentando
el aumento.
|